¿Por Qué No Se Comportan Los Niños Pequeños Con Sus Padres?

1. ¿Por qué se portan los niños pequeños mejor con otras personas que con mamá y papá?

 La respuesta más simple es por el amor y el apego. Cuando los niños están con sus padres se sienten seguros y por lo tanto muestran con mayor facilidad sus faltas. Con sus padres expresan lo que no se atreven a expresar con personas con las que no tienen confianza. Igualmente nosotros nos mantenemos en control cuando nos sucede algo y estamos rodeados de personas que no conocemos. No es hasta que estamos en presencia de una amiga, de una madre o de un esposo que nuestros sentimientos se desatan y hasta lloramos. A los niños les ocurre lo mismo cuando están con sus padres.

 

2. Entonces, ¿es apropiado que el niño se porte mal con sus padre?

Sí, cuando el niño empieza a reaccionar de esta forma es una manifestación de que ya ha empezado a distinguir con quién debe mantener la calma y con quién puede ser vulnerable y expresarse libremente.

 

3. ¿Cómo podemos ayudar al niño a que se comporte bien también con mamá y papá y que no pierda el sentido de ser pero que también siga sintiéndose seguro con sus padres?

Tenemos que practicar, modelar y explicar la inteligencia emocional. La inteligencia emocional es la manera en que experimentamos un sentimiento, en que toleramos el sentimiento y nos recuperamos de él. La mejor manera de ayudar a nuestros hijos a desarrollar la inteligencia emocional es la de intervenir cada vez que el niño tenga un sentimiento muy grande. En ese momento debemos explicarles cómo se sienten, esperar hasta que se calmen y ayudarlos a recuperarse. Si el padre responde consistentemente en esta forma eventualmente el niño en vezde comportarse mal, te dirá que se siente mal, te dirá que lo abraces para tolerar su sentimiento y se va a recuperar contigo o solo.

 

4. ¿Cómo deben proceder los padres si los niños no llegarán a recuperarse del sentimiento, ni con los padres ni solos, y continuara el mal comportamiento?

Primero, como padres tenemos que asegurarnos de que nuestras reglas y rutinas sean consistentes.  Segundo, tenemos que saber que como padres estamos hablándoles sobre su mundo emotivo y los estamos ayudando a recuperarse y a sentirse mejor. Finalmente,  si un niño, de cuatro años y medio a cinco, continúa comportándose mal con mamá o con papá tenemos que fijarnos en nuestro propio comportamiento. ¿Estamos haciendo algo nosotros que cause que el niño se altere de esa forma y se comporte mal?  La mayoría de las veces el comportamiento del niño se agrava porque no les estamos dando suficiente tiempo o prestándoles suficiente atención, estamos en el teléfono, estamos ocupados y preocupados por nuestras finanzas o estamos peleando nuestra pareja.